Denuncia te dicen, tienes que hacer-lo, se tiene que llevar su merecido…
Te llenas de valentía y enfrontas el miedo, pero de golpe, empieza a pasar el tiempo, solo quieres olvidar y volver a empezar, pero ves una cadena que te ata a tu pasado, me ata a la niña de 19 años.
Hasta que un día te dicen una fecha que te va a dar la llave para soltarte, te llena de energía, vas a salir, vas a poder volar.
Hasta que dos horas antes el sistema te la quita delante de tus ojos, a esa niña de ahora 21 años se le ha roto una ala.
Ve como se acerca otra llave, por fin saborea el aire, pero quien tiene que condenar se rié de ella, y le rompe la otra ala con 22 años, 5 minutos antes de poder echar a volar.
Para condenar-lo, me han condenado a mí, pero aún queda otra niña, que aunque sin alas, tiene un corazón de hierro, pesa al levantarse, cuesta andar, pero es irrompible.
Con esto os cuento mi experiencia con la justicia, donde aún espero mi juicio desde 2019, que ahora será en 2024. Es duro, es una mierda, pero tenemos que seguir luchando por un mundo mejor.






